
MÀS LUZ EN EL HORIZONTE
Desde siempre, todos hemos tenido una gran oportunidad: el despertar espiritual, un despertar que no nos lleva a huir de este mundo, sino que ayuda a iluminar la permanencia terrena y a redimirla mientras vivamos aquì.
En el momento de ese despertar es necesario abandonar todo lo inferior, relativo e imperfecto para comprender el cosmos. El objetivo esencial de ese despertar es traer luz a la oscuridad, transmutar la ignorancia en sabidurìa, colaborar con el proceso de redenciòn planetaria, servir a la luz.
Pero mientras el ser humano estè miràndose a sì mismo, mientras prefiera usar su poder propio, personal, continuarà siendo esclavo y prisionero de los lìmites materiales donde actùa ese poder; en realidad, continuarà impotente. El despertar espiritual es un ensanchamiento de fronteras, una abertura de horizontes, donde se amplìan las capacidades del ser. Y todo eso no se consigue artificialmente.
El proceso que conduce al despertar espiritual jamàs podrìa analizarse racionalmente. ¿Acaso no era el tentador mismo que, segùn, la Biblia, querìa pruebas visibles? No las recibiò. Aquì yace la diferencia entre el despertar espiritual, camino para estar consciente en nivel còsmico y para cumplir un papel predestinado el pro del Todo, y las realizaciones egoìstas, que buscan un poder personal, inferior.
Mientras el hombre actùe por simple curiosidad o por ambiciòn, las puertas del cosmos permaneceràn cerradas para èl. Sòlo despuès de escrudiñar a fondo su propio corazòn y de haberse asegurado de que las causas de sus acciones no son ansias de poder material, estarà listo para dar los pasos rumbo al despertar.
Hay un conocimiento mayor que descubrir, una gran fraternidad, Jerarquìas de entidades intergalàcticas, un orden interno. Està a disposiciòn de los seres humanos eternamente. Pero el camino del cosmos es el camino de la luz y no el de la oscuridad.
El camino del cosmos nos conduce a la libertad, y no a la dependencia de grupos ni de maestros. Cada ser recorre su propio trayecto y, si necesita ayuda, esta le llegarà sin que tenga que ir a buscarla. Para recibirla sòlo basta que la necesite realmente.
En esta època en que estamos a punto de enfrentar una crisis global, que incluye grandes convulsiones de las fuerzas de la naturaleza, la ausencia de equilibrio psicofìsico-espiritual en la mayorìa pone en peligro la continuidad de la vida en la superficie de la Tierra. Que en los màs lùcidos prevalezca la persistencia, el amor y la fe en ese camino trascendente, que no siempre se puede ver o tocar.
Fuente: Màs Luz en el Horizonte, de Trigueirinho